Una presentación realizada -días atrás- por la UEJN Regional 9, ante la posible designación discrecional de personal para el cargo de “Secretario”, en el Juzgado Federal N°. 3 de Córdoba, se hizo eco en distintos medios de comunicación del país. El hecho visibilizó -nuevamente- una problemática o falencia que continúa vigente en la Justicia Federal.
Luego de la feria judicial, un rumor comenzó a hacerse más fuerte dentro de los pasillos del emblemático edificio de Tribunales Federales de Córdoba, se hablaba de la llegada de una persona que ocuparía el cargo “Secretaria” para el juzgado del Dr. Miguel Hugo Vaca Narvaja. La polémica se generó porque el rumor dejo de serlo y el juez mando la propuesta para ocupar el cargo a una postulante que no pertenece a la planta de trabajadores de la justicia federal.
La Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (Regional 9) efectuó un pedido formal de intervención ante la Cámara Federal de Córdoba (aún no fue tratado), frente a la propuesta realizada por el Juez Federal N 3 de Córdoba, en el cual se estaría vulnerando el derecho a la justa expectativa judicial, la dignidad laboral, (desmoralizando el sentido del trabajo y el esfuerzo de centenares de judiciales) en virtud de lo propuesto para cubrir la vacante del cargo de “Secretario” a una persona ajena a las plantas o escalafones federales; en otras palabras un “paracaidista” (no trabaja en la justicia federal).
Pero este hecho no es algo aislado o poco frecuente en la Justicia Federal argentina, es uno más que se da cuándo se abre una vacante en el sistema judicial y que deja en evidencia las falencias y déficits -puertas adentro- a la hora de contratar o seleccionar funcionarios para la justicia.
Podrían enumerarse muchos de estos casos a lo largo de los últimos años, pero los transcendental es poner el foco en lo que está sucediendo “puertas adentro” en el sistema judicial, donde paradójicamente no se hace justicia en la justicia y no se respetan mecanismos que garanticen la transparencia y la igualdad de oportunidades, que generen transformaciones efectivas del servicio de justicia.
Por eso es importante destacar la figura de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación, que con su intervención y presencia, busca vigilar, denunciar y cuidar los derechos fundamentales de los trabajadores judiciales. Quienes se ven avasallados con estos vicios y deficiencias que ocurren en la designaciones de cargos en la Justicia Federal de funcionarios sin experiencia, que nunca trabajaron en la propia justicia, basándose en una supuesta “confianza”, lo cual significa que todos los empleados de la justicia federal no son confiables ni tampoco aptos para dicho cargo, desmoralizando con estas medidas el sentido de trabajo y esfuerzo que tantas personas realizan a diario: esto es nada más y nada menos que violentar el derecho a la justa expectativa judicial (así la UEJN lo describió en la presentación realizada).
En tiempos en los que desde lo discursivo se señala o acusa a los y las judiciales como trabajadores “privilegiados” del mercado laboral, queda evidenciado que no es así, al quedar cercenados sus derechos a la evolución y desarrollo profesional, dentro de su ámbito de trabajo.


