El Tribunal Oral Federal N° 1 de Córdoba cerró la causa contra el extrabajador por 34 hechos de malversación de caudales públicos, defraudación e incumplimiento de los deberes de funcionario.
El Tribunal Oral Federal N° 1 de Córdoba sobreseyó a un exresponsable operativo de la sucursal del Banco Nación de Adelia María, imputado por 34 hechos de malversación de caudales públicos, defraudación contra la administración pública e incumplimiento de los deberes de funcionario público, tras haber abonado cumplido de forma total con la reparación integral del perjuicio.
Los jueces Carolina Prado y Julián Falcucci ya habían hecho lugar a la reparación en 2023 en favor de Federico Daniel Tártara (ya jubilado). Inicialmente abonó $ 2 millones al banco y se comprometió a pagar 30 cuotas de $ 100 mil ($ 3 millones).
Finalmente, saldó la cuota 30 en febrero y ahora el tribunal lo sobreseyó.
Las transferencias por millones
Tártara, por entonces jefe de plataforma operativa del Nación en la sucursal de Adelia María, realizó 20 operaciones bancarias (seis débitos y 14 transferencias) por $ 2.950.998, desde dos cuentas internas a su caja de ahorro, entre 2016 y 2017.
Los desvíos de fondos a su favor fueron efectuados con su usuario del sistema informático del Nación y desde otro, correspondiente a otro empleado, en perjuicio del mismo banco.
Las maniobras fueron descubiertas en 2018 cuando una reemplazante temporal de Tártara observó movimientos inusuales en su cuenta sueldo. Sin embargo, no sospechó porque hacía poco que Tártara había vendido una casa en Río Cuarto.
Pero las autoridades del banco descubrieron que las transferencias no provenían de Río Cuarto, sino de una cuenta interna del BNA, lo que derivó en una auditoría.
Se comprobó que Tártara realizó 14 transferencias y seis débitos indebidos a su caja de ahorro, por montos “redondos” (que totalizaron $ 2.950.998) desde las cuentas bancarias correspondientes a “Gastos judiciales” y “Tasas de justicia” del Nación y de la “Cuenta colectiva-partidas pendientes de imputación de saldo”, también correspondiente al BNA.
También se detectó que había desviado más fondos, pero en un tiempo anterior. En concreto había transferido, sin respaldo ni justificación, $ 884.068 a la caja de ahorro de un supuesto cómplice (Enrique Javier Nadal), radicada en la sucursal de Río Cuarto.
Llamativamente, Tártara había trabajado allí antes de ser transferido a la sucursal de Adelia María. Finalmente reconoció ante el banco haber maniobrado ilícitamente.
La entidad lo denunció penalmente ante el Juzgado de Río Cuarto, a cargo de Carlos Ochoa y Tártara fue imputado. Nadal, en tanto, fue procesado en su momento como partícipe necesario de defraudación.
El juez ordenó investigar el estilo de vida de Tártara, quien evidenciaba frecuentes salidas a diversos lugares exclusivos de Río Cuarto, entre otras cuestiones muy íntimas. Posteriormente, Tártara se jubiló por invalidez.
El exempleado ofreció al banco $ 5 millones de reparación para ser sobreseído. El Nación aceptó y el tribunal hizo lugar a la medida, que Tártara terminó ahora por cumplir, con lo que fue sobreseído.
Foto: Imagen ilustrativa. (Pexels.com/Boom Photography)

