El Tribunal Oral Federal N° 1 impuso penas a varios delincuentes. El jefe de la banda operaba desde la cárcel.
El Tribunal Oral Federal N° 1 de Córdoba capital (TOF1) condenó a una banda narco familiar liderada por Hugo Daniel “Lelo” Agüero, dedicada a la distribución y transporte de cocaína desde Río Cuarto hacia diversas localidades de Córdoba y San Luis.
La investigación judicial reveló una estructura de corte familiar que lograba abastecer bocas de expendio de manera habitual y sostenida, incluso mientras su principal responsable se encontraba privado de su libertad en un establecimiento penitenciario bonaerense.
La acusación fiscal: una logística de alcance regional
El fiscal general Maximiliano Hairabedian sostuvo que entre septiembre de 2021 y agosto de 2024, la organización integrada por “Lelo” Agüero, su pareja Cintia Gisela “Pocha” Pérez, su cuñado Jonathan “Jony” o “Yayo” Pérez (un delincuente de largo prontuario) y Gonzalo Gómez, operó e manera habitual y sostenida en el traslado de cocaína hacia Vicuña Mackenna y Justo Daract (San Luis).
Para consumar las maniobras, Agüero coordinó desde la cárcel de Marcos Paz y telefónicamente con su novia la adquisición de la droga. Se detectaron diálogos donde “Pocha” se quejaba de la calidad de la mercadería, refiriéndose a que una entrega de «piedra» estaba «re húmeda» y debía ponerse a secar.
Luego, la mujer era la encargada de viajar a Buenos Aires para obtener la sustancia y luego pactar entregas en Vicuña Mackenna y Justo Daract. La droga era entregada a los revendedores Santiago Tellechea (su casa era una “boca de expendio”), Alejandra Baigorria y Carla Balbarrio para su comercialización final al menudeo.
Ya con Agüero en libertad, la logística se intensificó, ya que «Yayo» era el encargado de acondicionar en su casa de Río Cuarto la cocaína en envoltorios impregnados con grasa industrial para intentar neutralizar el olfato de canes policiales.
Luego, ocultaba estos paquetes en un Renault Megane III utilizado para los repartos o “delivery”. Gómez, por su parte, se sumó como acompañante y chofer de Agüero en los viajes de distribución, que realizaban con alta frecuencia semanal.
El golpe final para la banda fue la noche del 6 de agosto de 2024. En un control sobre la ruta nacional 8, Gendarmería interceptó el Megane conducido por Agüero y Gómez.
Al revisar el baúl, hallaron un kilo de cocaína oculto dentro de un equipo de sonido, acondicionado precisamente con grasa industrial. Además del estupefaciente, se secuestró un arma de fuego cargada y dólares falsos que Agüero llevaba en su pantalón dentro de un sobre.
El fiscal calificó legalmente los hechos como distribución y transporte de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas, tenencia de estupefacientes y encubrimiento agravado debido al hallazgo de dólares apócrifos.
Para Agüero (condenado en otra causa en 2023 en La Plata), solicitó cuatro años y cuatro meses de prisión; para los hermanos Pérez, Tellechea, Baigorria y Balbarrio, cuatro años; y para Gómez, tres años de ejecución condicional (en suspenso).
El fallo del tribunal y los fundamentos de la sentencia
La jueza Carolina Prado, en sala unipersonal, homologó el acuerdo de juicio abreviado y dictó las condenas tras considerar acreditada la materialidad de los hechos a través de escuchas telefónicas filtradas y el hallazgo de la cocaína y los dólares truchos en el auto.
La magistrada las “numerosas conversaciones” que aludieron “al accionar de Cintia Pérez y Agüero y su dinámica en la maniobra ilegal”, pero que no solo se circunscribieron a ellos: “Agüero comandaba al resto de los acusados —con ayuda de su pareja— en una modalidad de funcionamiento basada en una dinámica familiar, dando indicaciones a Cintia, Jonathan y Gómez sobre acondicionamiento, precio, distribución y acopio”.
Finalmente, el tribunal resolvió condenar a “Lelo” a cuatro años y dos meses de prisión (unificada en cuatro años y cuatro meses) por distribución y transporte de estupefacientes, encubrimiento agravado y tenencia simple.
Jonathan Pérez recibió cuatro años (unificada en ocho años y medio por una condena anterior) por distribución y transporte de estupefacientes y encubrimiento agravado.
Finalmente, “Pocha” fue condenada a cuatro años y Gómez, Tellechea, Baigorria y Balbarrio, a tres años de condicional.
Foto: Imagen ilustrativa. (Pexels.com/Mart Production)


