La»derrota legislativa» que sufrió la administración de Milei el pasado jueves dejó algo más que las seis iniciativas que la oposición logró imponer en el Senado de la Nación. Las redes sociales de X e Instagram fueron el campo de batalla en el que fuertes enfrentamientos entre distintos miembros y aliados del Gobierno Nacional, expusieron claros quiebres y rupturas en el oficialismo.
El primer enfrentamiento se dio el mismo jueves por la tarde, cuando la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrrich, desde su cuenta oficial, criticó y cuestionó duramente el accionar de la Vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, acusándola de: “cómplice del kirchnerismo destructor» y de haber «convalidado» la sesión por presidirla una vez que consiguió quórum.

La respuesta de Villarruel no tardo en llegar con un mensaje que emitió -por la red social X- defendiendo su rol institucional y su apego a la Constitución. Aclaró que su función como presidenta del Senado la obliga a presidir las sesiones, independientemente del temario.
La polémica continuaría durante el fin de semana, días en los que Victoria Villarruel recibiría una catarata de comentarios en su cuenta de Instagram. Todos cuestionando su integridad y labor como funcionaria del ejecutivo nacional. Lo llamativo fue que la Vicepresidenta no dudó en responder varios de esos mensajes y lejos de “calmar las aguas”, lo hizo exponiendo aún más el quiebre de su relación con el Presidente de la Nación.

Villarruel expresó “duras” críticas a la administración de Milei. Dijo: «Cumplir con mi función constitucional no es destruir el país. Y putearme por los jubilados y los discapacitados me da la tranquilidad de estar en apoyo de los argentinos más vulnerables. Si quieren ahorrar terminemos con los gastos de la SIDE».
Las acusaciones por el uso de los recursos del Estado no quedaron ahí. Al ser juzgada por sus viajes, Villarruel contestó que: “siempre uso un avión de línea» y se diferenció nuevamente del Presidente. «No uso aviones del Estado, esos solo los usa Milei y su hermana».
De nada servirían los intentos del Jefe de Gabinete y ex Ministro del Interior, Guillermo Francos, en querer apaciguar el tenso clima que se vivía puertas adentro en el Gobierno Nacional. Durante el sábado y domingo, Javier Milei reposteó en su cuenta de X publicaciones que calificaban de “traidora”, “demagoga”, y “bruta” a la vicepresidenta. También replicó mensajes de miembros de su círculo más cercano, como el del director de Realizaciones Audiovisuales de Presidencia de la Nación, Santiago Oría, quién adjunto una descripción de cuánto gasta la SIDE y cuánto se gasta en viajes presidenciales, donde la conclusión era que la suma de ambos igual no alcanzaría para cubrir los gastos que se generarán si entran en vigencia las leyes aprobadas el jueves pasado que otorgan aumentos a las jubilaciones y declaran la emergencia en Discapacidad.

Interrogantes y certezas
En un contexto de fuego cruzado, el Gobierno Nacional deberá analizar cuáles estrategias serán las más efectivas para la preservación del “orden fiscal” al que apela para intentar justificar el veto a las leyes aprobadas por el Senado. La pulseada en Diputados será determinante para el futuro político del Presidente.
Ante un escenario adverso, la amenaza de judicialización anunciada por Milei, que incluye cuestionar la validez de la sesión y los dictámenes, aparece como un último recurso desesperado ante la posibilidad de que el Congreso insista con las leyes.
Sin embargo, si el Gobierno llegará a esa instancia, deberá tener en cuenta el alto costo político que sufriría, ya que profundiza el enfrentamiento con los gobernadores y los sectores dialoguistas (además del “error” de haber ya legitimado la sesión del senado, al intentar vetarla). Todo esto dejaría expuesta la debilidad del Gobierno para negociar en el ámbito legislativo.
Por último, los rumores de un posible pedido de renuncia a la vicepresidenta, también exponen más las rupturas y fragilidades institucionales del Ejecutivo Nacional.
La templanza y la capacidad analítica de los asesores del presidente serán determinantes para la resolución de estos focos de conflicto, en el que el “fuego adverso” ocasioné el “menor daño” a los intereses de la administración de Milei.


