Las políticas de convergencia con los valores internacionales han llevado a que el precio en el surtidor local supere al de EE.UU., por ejemplo.
Un estudio del Instituto Argentina Grande (IAG) analizó la evolución del precio de la nafta, la carga impositiva y las políticas locales en comparación con otros países frente a la crisis energética global.
El organismo, con base en datos de Surtidores, el Banco Central (BCRA), la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), (Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa), Presupuesto Abierto y la Dirección Nacional de Vialidad, detalló la situación del mercado de combustibles en el país.
De acuerdo con el documento, las políticas de convergencia con los valores internacionales han llevado a que el precio en el surtidor local supere al de Estados Unidos, por ejemplo, en un contexto de incremento de la carga impositiva y desfasaje respecto a los salarios.
Comparación con EE.UU.
A pesar de que Argentina exporta petróleo a Estados Unidos, los argentinos pagan un precio por litro de nafta superior al del país estadounidense, aun con salarios en dólares notablemente más bajos.
- Precio en Argentina: el litro de nafta súper promedia los U$S 1,42.
- Precio en EE.UU.: el litro de nafta regular promedio se ubica en U$S 1,05.
El informe señala que la política actual de vincular los precios locales a los internacionales implica que el precio pagado en el surtidor sea más caro que el que paga un estadounidense, una dinámica similar a la ocurrida durante el gobierno del entonces presidente Mauricio Macri.
Por el contrario, la política de la gestión anterior, que desvinculaba el precio interno de los vaivenes internacionales, había logrado revertir esta tendencia.
El contexto global y las medidas regulatorias en otros lugares
Frente a la suba global de los precios de los combustibles motivada por los conflictos en Oriente Medio y la tensión entre EE.UU. e Irán, 45 países han implementado medidas regulatorias o de asistencia para mitigar el impacto, una lista en la que Argentina no está incluida. El informe detalla las acciones de diversas naciones seleccionadas:
- México: estableció un acuerdo con los minoristas de combustible para limitar los precios de la nafta.
- Brasil: otorgó subsidios al combustible para productores e importadores, junto con un menor impuesto sobre la energía en el diésel.
- Chile: congeló los precios del kerosene y las tarifas del transporte público en ciudades, suspendió el crédito diferenciado para combustible y facilitó créditos para taxis destinados a la compra de vehículos eléctricos.
- España: redujo el IVA a los combustibles y suspendió el impuesto especial sobre hidrocarburos, además de promover nuevas modalidades energéticas.
- Austria: aplicó límites a los márgenes de los minoristas de combustible y un recorte de impuestos a la gasolina y al diésel.
- Suecia y Turquía: implementaron reducciones impositivas temporales o aplicaron tasas más bajas sobre los combustibles.
- Reino Unido: activó ayudas para la calefacción a consumidores vulnerables, aceleró el plan de calefacción «verde» para hogares de bajos ingresos y tomó medidas para evitar la especulación.
- Tailandia: congeló los precios del combustible para cocinar y otorgó subvenciones mediante su Fondo de Combustibles de Petróleo.
En contraste, el actual gobierno argentino eliminó la política del «barril criollo», la herramienta que permitía fijar un precio local independiente de la cotización externa. Sin este “amortiguador”, según se indicó en el estudio, el consumidor argentino absorbe directamente la volatilidad internacional, con lo que paga “precios de importación por un recurso que se extrae en suelo propio”.
Aumentos internos frente a la inflación y los salarios
En el mercado interno, el precio de la nafta súper superó los $ 2.000 pesos por litro en marzo de este año, bajo una estrategia de «micropricing» oficial para adaptarse al aumento del barril de petróleo.
La evolución de las variables entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 muestra una brecha significativa en el bolsillo de los trabajadores:
- Nafta súper: incrementó un 514,8% (lo que representa un 56,9% de aumento en términos reales).
- Inflación (IPC): registró una suba del 291,9%.
- Salario privado (Sipa): aumentó un 288%.
Si se analiza el período reciente de diciembre de 2025 a marzo pasado, la nafta subió un 18,7%, duplicando la inflación registrada en esos meses (9%) y superando el ajuste de los salarios privados, que fue del 6,7%.
El peso de los impuestos y el estado de la infraestructura vial
A la par de los aumentos, el Gobierno nacional incrementó el monto fijo que grava a los combustibles, que creció un 118% en términos reales en comparación con el final de la gestión anterior, de Alberto Fernández.
Con este ajuste, el impuesto pasó de representar el 10% al 20% del precio total en el surtidor, convirtiéndose en el tributo cuya recaudación más creció desde el cambio de administración.

Por ley, un 28,5% de lo recaudado por este concepto debe ir a la infraestructura de transporte nacional, de lo cual un 14,25% corresponde específicamente a la manutención del sistema vial nacional (Sisvial). No obstante, el informe advierte un desfasaje en la ejecución de estos fondos:
- Recaudación asignada a Vialidad: totalizó $ 1.518.401 millones (a precios constantes de febrero de 2026).
- Gasto devengado por Vialidad: fue de $ 920.379 millones bajo la fuente de financiamiento correspondiente.
Esto significa que Vialidad gastó un 39,8% menos de los recursos que debían dedicarse al mantenimiento vial. La diferencia de $ 598.021 millones se destinó a abultar el superávit fiscal del Gobierno nacional, mientras que el gasto total de la DNV en 2025 cayó un 72,3% real respecto a 2023, registrando su nivel más bajo desde 2002.
Esta reducción de fondos coincide con un desmejoramiento en las condiciones de las rutas del país. Al comparar los datos de Vialidad por períodos presidenciales, se observa la siguiente evolución en las condiciones de las rutas:
- Gestión de Mauricio Macri: 26,3% en mal estado / 49,7% en buen estado.
- Gestión Alberto Fernández: 23% en mal estado / 54,9% en buen estado.
- Gestión Javier Milei: 29% en mal estado / 47,5% en buen estado.
Foto: Imagen ilustrativa. (Pexels.com/Engin Akyurt)


