El argentino y su pareja, una exmodelo paraguaya, son requeridos por la Justicia del vecino país por presuntos graves delitos.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) dejó firme la extradición a Brasil del presunto traficante de armas argentino Diego Hernán Dirisio y su esposa, la exmodelo paraguaya Julieta Nardi Aranda, por presuntos graves delitos por los que fueron requeridos hace años por el vecino país.
Con esta resolución, el máximo tribunal avaló la continuidad del proceso solicitado por la Justicia brasileña, que los señala como responsables de una red internacional de tráfico de armas.
Caída en Córdoba y la «Operación Dakovo»
La historia de Dirisio y Nardi en Argentina comenzó en febrero de 2024, cuando fueron capturados en las inmediaciones de su casa en barrio Cerro de las Rosas, en la zona noroeste de la ciudad de Córdoba.
La detención fue el resultado de un operativo coordinado entre fuerzas federales argentinas y organismos internacionales, tras haberse emitido notificaciones rojas de Interpol.
El matrimonio fue requerido por el Segundo Juzgado Federal Criminal de la Sección Judicial del estado de Bahía, Brasil, bajo cargos de tráfico internacional de armas, organización criminal transnacional y blanqueo de capitales (Dirisio) y organización criminal transnacional (Nardi), en el marco de la investigación denominada «Operación Dakovo».
La habría formado liderado una maniobra criminal que culminó con la internalización de armas de fuego en territorio brasileño, de acuerdo con la investigación de ese país.
Dirisio habría consumado las maniobras como presidente de una empresa dedicada al comercio de armas de fuego y su pareja como vice, lo que les habría permitido montar un esquema criminal de tráfico internacional de armas.
El armamento importado por la empresa habría sido adquirido en Croacia, Turquía, República Checa, Eslovenia y Paraguay de forma legal. Luego, producto de las maniobras ilegales, habrían ingresado las armas a Brasil.
Los giros de dineros y pagos de fondos habrían sido enviados desde Paraguay a un cambista en Kansas, Estados Unidos, que habría desviado el dinero a Europa para pagar los cargamentos recibidos.
La tramitación de la importación era llevada a cabo por la Dirección de Materiales Bélicos en Paraguay, que se vio afectada porque su máximo responsable habría pasado por alto algunos estándares de control para facilitar tanto la entrada como la salida del país del armamento suministrado por Dirisio-Nardi Aranda.
Desde 2012, la empresa habría importado 25 mil armas que supuestamente fueron vendidas en Paraguay y luego desviadas a los grupos terroristas PCC y el Comando Vermhelo.
Los lotes los adquiría un tercero, quien era el que tenía contacto con los grupos en Brasil, el cual para justificar las supuestas transacciones hacían pequeñas ventas de dos a tres armas a personas que no tenían capacidad financiera, muchas de ellas, empleados, jornaleros o estudiantes.
Además, para que los pagos no pudieran ser rastreados, la organización criminal hacía uso de “doleiros”, cambistas informales que operaban interconectados entre Paraguay y EE.UU. Finalmente, antes de ser enviadas a Brasil, en Ciudad del Este (Paraguay) se les habrían borrado los números de serie a las armas para borrar evidencias.
Extradición y apelación
Una vez detenidos en Córdoba, el Juzgado Federal N° 3 realizó un juicio de extradición y ordenó las extradiciones de ambos. La defensa apeló pero el procurador General de la Nación interino, Eduardo Casal, solicitó a la Corte confirmar la sentencia.
Mientras la causa se encontraba en trámite ante el máximo tribunal, la defensa solicitó que se requirieran una serie de informaciones complementarias a Brasil, a la de Paraguay y a los Estados Unidos.
Luego de dos años detenidos en la cárcel de Bouwer, los requeridos fueron excarcelados bajo el régimen de prisión domiciliaria con control mediante tobilleras electrónicas.
El fallo de la Corte
El máximo tribunal dejó firme las extradiciones. “La pretensión resulta inadmisible pues no remite a circunstancia sobreviniente alguna, sino que, o bien se funda en cuestiones ya conocidas y tardíamente introducidas, o bien en extremos que ya fueron objeto de agravio en el memorial”, dijo la Corte.
“Esta Corte comparte y hace suyos los fundamentos y conclusiones expresados por el procurador (…) por ello se confirma la sentencia apelada que declaró procedente la extradición de Dirisio y Nardi Aranda a Brasil para ser sometidos a proceso”.
La resolución implica que el Ejecutivo nacional ahora tiene vía libre para proceder con la entrega de los requeridos a las autoridades brasileñas.
Foto: Dirisio y Nardi Aranda, cuando fueron detenidos. (Argentina.gob.ar)

