La presión tributaria mide cuánto recauda el Estado en relación al tamaño de la economía.
Argentina, con una presión tributaria del 27,6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2024, se ubica por encima del promedio de América latina y el Caribe (21,7%) y de los países en desarrollo, según un informe de la organización Fundar.
La presión tributaria mide cuánto recauda el Estado en relación al tamaño de la economía. “En general, los países más ricos recaudan más: tienen mayor capacidad administrativa, economías más formales y ciudadanos que demandan más servicios públicos”, indicó Fundar.
El caso de Argentina y otras regiones
Con una presión tributaria del 27,6% del PIB en 2024, Argentina se ubica por encima del promedio de América latina y el Caribe (21,7%) y de los países en desarrollo.
Y es el segundo país latinoamericano con mayor presión tributaria, detrás de Brasil (33,7%). Se acerca al promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) (34,1%), un grupo integrado mayormente por economías desarrolladas.

“Esta comparación subestima la carga real que soporta el sector formal, dado que la economía argentina tiene una proporción significativa de actividad informal. Si se considera el PIB descontando la economía informal y las ramas que no tributan (administración pública, educación y salud pública, y alquileres imputados), la presión tributaria sobre el sector formal aumenta hasta el 42,4% en 2021. En esta medición supera el promedio de la Ocde”, advirtió Fundar.
Incorporar al sistema tributario a la porción de la economía que opera en la informalidad, opinó la organización, “permitiría fortalecer la recaudación sin necesidad de aumentar impuestos y distribuir esa carga de manera más equitativa. Si bien la informalidad responde a múltiples factores, la propia estructura tributaria argentina contribuye al problema”.
El sistema tributario argentino es “regresivo”
Fundar sostuvo que un sistema tributario es “regresivo” cuando las personas de menores ingresos destinan al pago de impuestos un porcentaje mayor de lo que ganan en comparación con las de mayores ingresos. “Lo opuesto es un sistema progresivo: aquel en el que quienes más ganan pagan proporcionalmente más”, afirmó.

“Los sistemas centrados en impuestos indirectos, como el argentino, tienden a ser regresivos porque las familias de menores ingresos destinan una proporción considerable de lo que ganan al consumo. Esta es la base imponible del IVA, principal impuesto indirecto (en el caso argentino se debería agregar también el impuesto en cascada a los Ingresos Brutos)”, añadió.
Las familias de menores ingresos (decil 1), pagan más del 35% de sus ingresos en impuestos. Este porcentaje decrece a medida que se avanza hacia deciles más altos. El decil 10 paga menos del 25% de sus ingresos en impuestos.
Evasión tributaria, elevada con relación al resto del mundo
Por otro lado, Fundar recordó que medir la evasión fiscal es difícil porque las prácticas evasivas no se registran, por lo que solo existen aproximaciones indirectas.
“Una de ellas es la eficiencia recaudatoria: la relación entre lo que efectivamente se recauda y lo que se recaudaría si todos pagaran lo que corresponde legalmente. Su complemento es la ineficiencia, que se divide en dos componentes: lo que se pierde por evasión (ineficiencia X) y lo que el Estado deja de recaudar voluntariamente a través de tratamientos preferenciales (ineficiencia GT)”, dijo.

En Argentina, la “ineficiencia recaudatoria se explica principalmente por la evasión”, señaló y mencionó que en el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) —que se corresponde con el Impuesto a las Ganancias de sociedades—, la eficiencia apenas supera el 27%. “Casi la totalidad de la ineficiencia se explica por la evasión, que marca el valor más alto de los países seleccionados”, advirtió.
En el caso del IVA, la eficiencia recaudatoria es algo mayor y la evasión alcanza al 43,7% de la recaudación potencial, la segunda más elevada de la muestra. Tomando ambos tributos, la pérdida combinada de recaudación equivale a alrededor de 8 puntos del PIB.
Foto: Imagen ilustrativa. (Pexels.com/Monstera Production)


