Desde febrero de 2025, la actividad cayó en 10 de 17 meses, indicó la consultora Equilibra.
La actividad económica en Argentina habría caído entre 0,5 y 0,9 por ciento en julio desestacionalizada en comparación a junio pero habría aumentado de manera interanual entre 0,5 y 0,3 por ciento, según las estimaciones de las consultoras Equilibra y Orlando J. Ferreres & Asociados (OJF), respectivamente.
Mediciones privadas sobre la actividad económica en Argentina
Tras el rebote de junio (+0,8%), en julio la serie desestacionalizada habría caído 0,5% mensual desestacionalizada, quedando así 2% por debajo del nivel de marzo 2026 (máximo histórico), pero habría aumentado 0,5% interanual, calculó Equilibra.
“La dinámica de serrucho se consolida: desde febrero de 2025, la actividad cayó en 10 de 17 meses”, agregó.
La actividad económica no primaria cayó 1% interanual en julio 2026 y 0,4% mensual desestacionalizada, acumulando cuatro descensos consecutivos al hilo.
Por el lado de los sectores primarios (agro, energía, minería y pesca), en julio crecieron 11% interanual, pero cayeron 0,8% mensual desestacionalizado producto fundamentalmente de la contracción de pesca (la cual había crecido más de 30% en junio dejando una base extraordinariamente elevada).
Por otro lado, OJF estimó que la actividad económica volvió a mostrar un “traspié” en julio, con una baja de 0,9% mensual en la serie sin estacionalidad, “interrumpiendo los avances de los dos meses anteriores”.
En términos anuales, el Índice General de Actividad (IGA), de OJF, anotó una suba anual de 0,3%, y la misma cifra quedó en la medición acumulada. “Vale destacar que ocho de los 11 sectores muestran cifras anuales positivas, con Intermediación financiera, Minas y canteras, y Construcción como los sectores de mayor suba de julio”, indicó.
Entre las caídas se destacan el Comercio y el sector del agro, donde la baja de la ganadería “toma mayor peso por la menor incidencia de la agricultura” durante el tercer trimestre.
“Hacia adelante seguimos esperando una recuperación gradual, aunque la actividad continúa mostrando vaivenes y la mejora de los sectores más vinculados a la demanda interna todavía es frágil, por lo que el rebote puede demorarse más de lo anticipado”, estimó.
OJF estimó resultados diversos en diferentes rubros:
Agricultura y ganadería: registró para julio una caída de 4,8% inter anual, interrumpiendo las cifras positivas de los últimos meses. El “cambio de signo”, dijo, está relacionado a que durante el tercer trimestre del año la agricultura pierde incidencia, y la contracción de la ganadería toma mayor importancia en el agregado. De todas maneras, el acumulado de los primeros siete meses del año muestra una expansión de 7,1%, manteniéndose entre las actividades con mayor aporte al crecimiento en lo que va de 2026.
Industria manufacturera: en la medición sin estacionalidad del IPI-OJF, la actividad industrial registra una contracción mensual de 0,4%, que se suma a la baja revisada a 0,2% de junio. Por su parte, la medición interanual registró un avance de 0,7%, impulsada por la actividad en refinerías, metálicas básicas, química y alimentos. El sector acumula una baja de 2,1% en los siete meses transcurridos.
Electricidad, gas y agua: el sector registró durante julio un avance de 3,6% interanual, acelerando respecto del resultado del mes anterior. De esta manera, acumula para los primeros siete meses del año una expansión de 3,5%, sosteniendo una trayectoria positiva en lo que va de 2026.
Minas y canteras: el sector de minas y canteras registró para julio una expansión de 5,1% interanual y continúa ubicándose entre las actividades más dinámicas de la economía. En los primeros siete meses del año acumula un crecimiento de 11,2%, el mayor entre los sectores relevados por el IGA-OJF.


