La UEJN Regional 9 presente con quienes más lo necesitan
El INDEC informó que la pobreza urbana bajó desde el 53% en el primer semestre del 2024 a un 32% en el mismo período del 2025. Los números generaron controversias, dudas y escepticismo; ya sea en sectores que están en la vereda del frente al oficialismo o desde espacios que transitan la denominada “avenida del centro”. Por su parte, el Gobierno Nacional festejó los resultados obtenidos, argumentando que el ajuste y la baja de la inflación dieron sus frutos, al punto tal de: “lograr una reducción de 12 millones de pobres”.
Antes que nada, es pertinente aclarar que existen dos formas principales de medir la pobreza: la pobreza monetaria y la pobreza multidimensional. La primera se basa exclusivamente en los ingresos de los hogares para determinar si una persona es pobre o no. La segunda, en cambio, considera diversas dimensiones que reflejan carencias en los hogares, como las condiciones de vivienda, el acceso a la educación y la salud, entre otros factores. La metodología oficial utilizada para medir la pobreza cruza los ingresos de la población, que el INDEC releva a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), con el valor de la canasta básica total (CBT), es decir, el costo mensual del combo de bienes y servicios necesarios para una vida digna. Quien no llega a cubrirla, se considera pobre.
Sin lugar a duda la devaluación del 118% dispuesta por Javier Milei el 13 de diciembre del 2023, caló hondo en 2024; mientras que en 2025 el impactó del brutal ajuste logró aligerarse con la reducción de la inflación. El problema fue que esa “estabilidad inflacionaria de la economía” se hizo a través de recesión, erosión del salario real y pérdida del poder adquisitivo.
Si nos ubicamos en la Provincia de Córdoba, datos como los del Informe Económico y Social, del Centro de Almaceneros indican una caída del 9,3% para las ventas minoristas de septiembre 2025 con respecto al mismo mes del 2024. Además, el informe arroja que el 58% de los hogares no logró cubrir de manera satisfactoria la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y que en el 50,7% de las familias al menos un miembro debió eliminar alguna comida diaria, mayormente la cena.

Ante este complejo escenario, aparecen figuras como la de los sindicatos o gremios, actores que han sido demonizados y señalados desde la discursiva del Gobierno Nacional, pero que en la práctica aparecen como lugares de encuentro, auxilio o ayuda para los más desprotegidos. Tal es el caso de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación UEJN Regional 9, que bajo la conducción de su Secretario Regional Juan Pablo Tripputi, viene desarrollando continúas acciones y políticas para el ayudar a los sectores más vulnerables como así también en la asistencia y representación legal de jubilados de la justicia que han sufrido abandono por parte del Estado (caso Pedro Rafael González https://judiciales.com.ar/justicia-actual/judicial-jubilado-abandonado-por-el-anses-y-la-justicia/ ).

Ante la “crisis” socio- económica en la que vivimos, en la precariedad de las relaciones humanas, la fragmentación o conflicto del tejido social; sumado a la “implosión” de las instituciones; la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación, decide no hacer la “vista gorda” y se compromete en ayudar a cambiar esa realidad. Esto lo dicen las más de 35 colaboraciones a merenderos y comedores de Córdoba Capital que se vienen realizando en lo que va de 2025. Sumado a las campañas y acciones solidarias que se realizan todos los meses en Río Cuarto y La Rioja, la de invierno recolectando vestimenta y frazadas, más los festejos especiales para el Día de Las Infancias o Navidad.

Es en este obrar en el que nos hermanos con el otro, nos realizamos desde el amor al prójimo, con la relevancia que siendo trabajadores de la justicia pregonamos una Argentina más justa.

Con cada acción solidaria se intenta combatir el dolor del hambre y de la indiferencia. A través de la empatía y el amor encender la llama de la unión y apagar o pausar -por un momento- aquello que aún nos falta por hacer, aquello que no alcanza, teniendo como norte el lograr una sociedad más justa y con la solidaridad como bandera para materializar aquello que siempre se pregonó desde la Regional 9: la salida colectiva. Como dice la canción: ¿Quién dijo que todo está perdido? Volvamos a mirarnos, a escucharnos y ayudarnos los unos a los otros, a tender la mano, a ofrecer el corazón…


