Tras 12 meses desde su asunción al poder ejecutivo, la gestión de Javier Milei y su gabinete han dejado impactantes cifras desde lo económico, pero también contundentes mensajes desde lo discursivo.

El puntapié inicial ocurrió el 12 de diciembre de 2023, fecha en la que se anunció la devaluación del peso y el Gobierno Nacional elevo el tipo de cambio oficial de $366 a $800. Al terminar ese mes la inflación registrada fue del 25,5%, la más alta en los últimos 30 años.

Mientras tanto en 2024, luego de que en los primeros meses del año se registraran subas del 20,6% (enero), 13,2% (febrero) y 11% (marzo), la velocidad de la inflación fue desacelerándose hasta llegar al 2,7% en octubre.

En cuanto a términos de salario y poder adquisitivo, los último datos del INDEC (septiembre 2024), muestran que los ingresos de los trabajadores se encuentran aún por debajo de los valores de noviembre de 2023. Según ésta fuente oficial la caída del salario real fue del 6,8% (es decir, considerando el efecto de la inflación).

No obstante, el mismo informe del INDEC, indica que a partir de marzo los salarios recuperaron parte de las pérdidas ocurridas en diciembre de 2023, registrando un incremento real del 9,8% con respecto a ese mes (12% los privados y 5,6% los públicos).

Algo que no se vería reflejando en los haberes de los empleados Judiciales de la Nación, quienes desde la UEJN argumentan una perdida del 25% de su salario frente a la inflación interanual.

Por último, el relevamiento del INDEC arroja que el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubica actualmente un 31% real por debajo de los valores de noviembre de 2023.

Siguiendo con ésta tónica llegamos al sector más afectado por las políticas económicas del Gobierno Nacional: los jubilados, quiénes cobran la mínima (el 54% del total, según el último dato disponible) tuvieron una caída del 6,6%, debido al congelamiento desde marzo del bono extraordinario que reciben ($70.000). Esto teniendo en cuenta la última modificación (por DNU) de la formula de movilidad jubilatoria, estableciendo incrementos por inflación.

En cuánto al desempleo, el informe de la Secretaria de Empleo arroja que en el segundo trimestre de 2024,  la desocupación fue del 7,6% y si consideramos el universo de asalariados registrados (que informa la Secretaría de Empleo de la Nación), entre noviembre de 2023 y agosto de 2024 se perdieron 85.500 empleos de ese tipo.

Mientras que las cifras de la pobreza, arrojan que en los primeros 6 meses de la gestión de Milei, la misma aumentó al 52,9% (casi 25 millones de personas), un incremento de 12,8 puntos porcentuales con respecto a los datos de igual período de 2023 (40,1%).

La contracara

Pese a esto, desde el Gobierno Nacional indican que la pobreza continua desacelerándose (durante el primer trimestre de 2024 llego al 54,9%). En declaraciones, Milei dijo que <sin su administración las cifras de pobreza e indigencia pudieron haber sido peores.>

Consideran que el camino fue el correcto, argumentado que en el último trimestre hubo un crecimiento económico en algunas industrias, junto con el ordenamiento fiscal de las variables macroeconómicas: superávit primario, riesgo país relativamente bajo, ingresos de divisas por la “ley de blanqueo de capitales”, estabilidad y unificación cambiaria.

En los primeros 10 meses de gestión de Javier Milei la balanza comercial acumula un superávit de US$ 21 mil millones.

Con todos estos datos como sustento para el plan llevado acabo, desde el Gobierno Nacional redoblaron la apuesta al momento de hacer declaraciones, llegando al punto de formular expresiones de tonos beligerantes o provocadoras.

Ejemplo de esto fue el discurso presidencial, emitido por cadena nacional, en el que Javier Milei se vanagloriaba de los recortes realizados en el Estado y su reducción de personal. Decía: «Por eso le pasamos la motosierra al gasto público, terminamos con la pauta de los medios, redujimos los ministerios y secretarías, cerramos más de 200 áreas obsoletas, congelamos salarios, cerramos Télam, echamos a 30.000 empleados públicos y les estamos tomando examen a los demás»

Días atrás, el Ministro de Economía Luis Caputo decía en un programa de televisión que: «Solo el 11% de los jubilados en la Argentina son pobres» «Los jubilados le han ganado a la inflación por 20 puntos desde que inició nuestro mandato».

El verdadero desafío.

Es claro que una buena gestión de la deuda pública es fundamental para impulsar el desarrollo del mercado de capitales, disminuir la volatilidad, robustecer la moneda nacional y volver al crecimiento. Sin embargo, el dilema es el costo al que se lográ todo esto: aumento del desempleo y pobreza, licuación del poder adquisitivo, caída del consumo.

El comienzo de 2025, presentará un desafío importante al Gobierno Nacional, en el que deberá mejor la situación de los más perjudicados, quiénes fueron aquellos trabajadores y jubilados más expuestos a la inflación y a la recesión, los que dependen del gasto público y aquellos con pocas herramientas para defenderse.

En resumen, mejorar las cifras de la “micro-economía”, sin desatender las variables macroeconómicas, que hoy todavía no han quedado resueltas como los vencimientos de deuda y las reservas netas.

Fuentes: www.chequeado.com – www.fund.ar – www.indec.com.ar

Foto de Leonard Beard