El fiscal Guillermo González ordenó la detención del Director de la Policía Caminera Maximiliano Ochoa Roldán, lo acusa de coacción, extorsión, asociación ilícita en calidad de jefe, peculado, enriquecimiento ilícito y encubrimiento por omisión de denuncia. Junto a él, hay otros seis imputados, incluido su hermano.
La investigación que finalmente derivó en su detención fue iniciada por la Fiscalía de Cosquín por una serie de hechos registrados en el Valle de Punilla.
La oscura trama quedó al descubierto por la información aportada por parte de la fiscal de Cosquín, Paula Kelm, quien venía siguiendo el accionar de otra banda con características similares, también involucrada en delitos relacionados con usurpaciones y estafas de inmuebles.
El jefe de la Caminera está sospechado de haber liderado esta organización que se valía de información confidencial del sistema policial para estafar, en complicidad con efectivos y abogados, señalados por su rol en la organización.
El operativo policial para la aprehensión de los imputados comenzó en las primeras horas del pasado viernes 27 de junio. No solo involucró a Ochoa Roldán, sino también a su hermano, el abogado Gastón Miguel Ochoa Roldán, y a otros altos mandos policiales, como el comisario inspector Leonardo Javier Torres, a cargo de la dirección de asesoría letrada de la Policía de Córdoba, y el inspector Martín Darío Heredia, también de la Caminera.
Se realizaron un total de 11 allanamientos en diferentes viviendas y estudios jurídicos ubicados en Córdoba, Unquillo, La Calera y Cosquín logrando la aprehensión de siete personas.
El fiscal González advirtió que: «la red operaba desde hace mucho tiempo” y no descartó nuevas detenciones e imputaciones ya que existen numerosas pruebas recabadas en los recientes operativos.
Crisis puertas adentro: tensiones en el gobierno provincial
Luego de que la investigación judicial se hiciera eco en todos los medios, desde el Gobierno de Córdoba se realizó una conferencia de prensa en la que que además del fiscal González, se contó con la presencia del Ministro de Seguridad de la Provincia, Juan Pablo Quinteros, quién se refirió a la investigación como si la hubiera instruido el Tribunal de Conducta Policial y no una fiscalía independiente del Ejecutivo Provincial.
En sus declaraciones, Quinteros expresó: “Desde el primer día el gobernador nos encomendó una tarea clave: ejecutar la absoluta transparencia en las fuerzas”.

Cabe recordar, que hasta diciembre de 2024, Maximiliano Ochoa Roldán fue secretario privado del actual Jefe de Policía de Córdoba, Leonardo Gutiérrez. En ese mes, el Ministerio de Seguridad provincial lo ungió como Director de la Policía Caminera.
Las críticas y cuestionamientos no tardaron en llegar y desde todos los ángulos de la oposición se expresaron en contra del gobierno provincial y del Ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, llegando incluso a exigir su renuncia. Desde el bloque legislativo de la UCR local sentenciaron: “Un nuevo escándalo policial se da en un gobierno que se cae a pedazos”.
Mientras que el ex socio político de Quinteros, Luis Juez dijo: “¿Qué más nos tiene que pasar para que el gobernador tome la decisión de echar al ministro de Seguridad? ¿Cuántos jefes de la policía deben estar presos para que se den cuenta que esto es un problema estructural?” “Exigimos la renuncia del inútil del ministro Quinteros”.

La revelación de éste escándalo constituye un nuevo golpe devastador a la credibilidad de la institución policial y se suma a la seguidilla de casos de corrupción que continúa acumulando la fuerza.


