El Tribunal Oral Federal N° 3 le impuso seis meses de prisión pero quedó en libertad en la causa.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de Córdoba capital, integrado en forma unipersonal por la jueza Cristina Giordano, condenó a un exempleado de Aduanas a seis meses de prisión por encubrimiento de falsificación de documento público y adulteración de chapa patente.
La resolución se dictó mediante un juicio abreviado, luego de que el acusado, Carlos Alberto Castellanos, reconociera su participación y responsabilidad en los delitos. Al haberse computado el tiempo que ya llevaba detenido en el marco de la causa, la magistrada dispuso también su inmediata libertad.
La maniobra delictiva en Córdoba
La investigación comenzó con la denuncia que un hombre presentó ante el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de San Isidro por el robo, en 2020, de las chapas patentes de su Volkswagen Vento en la localidad bonaerense de Olivos.
Tras tramitar y obtener el duplicado correspondiente ante el Registro de la Propiedad del Automotor, el denunciante comenzó a recibir múltiples fotomultas por infracciones por exceso de velocidad cometidas en diversas zonas de localidades de Buenos Aires y en Capital Federal que él no había frecuentado.
Posteriormente, al revisar la aplicación Mi Argentina, constató que existía una póliza de la compañía San Cristóbal Seguros vinculada al dominio de su auto, pero emitida a nombre de Castellanos, a pesar de que el vehículo original siempre estuvo en su poder.
La Policía Federal localizó en la localidad de Laborde, Córdoba, un auto de idénticas características que circulaba con las patentes sustraídas al denunciante y cuyo conductor era Castellanos. Los efectivos comprobaron que el hombre vivía con su pareja allí, mientras que en la semana viajaba a Buenos Aires porque trabajaba en Aduanas.
Allanaron su casa y secuestraron el rodado y una cédula de identificación del auto falsa a nombre del denunciante. Los peritajes determinaron que la cédula era apócrifa, que a las patentes originales se les había adicionado la letra “D” de duplicado y que el auto secuestrado tenía los números de chasis y motor adulterados (correspondían a otro rodado robado).
Postura del fiscal
El fiscal Augusto Richter convalidó el juicio abreviado ante el tribunal y solicitó una pena de seis meses de prisión para Castellanos.
Richter encuadró el accionar del imputado como encubrimiento de falsificación de documento destinado a la habilitación para circular vehículos y adulteración de chapa patente en concurso real y en calidad de autor. Respecto a los antecedentes penales del acusado, el fiscal argumentó que no correspondía dictar la declaración de reincidencia.
Explicó que una condena previa de 10 años y dos meses, dictada en 2011, se había agotado en 2014 y ya se encontraba legalmente caducada a los fines registrales.
Con respecto a otra pena de tres meses de prisión, impuesta en 2022 en Mercedes (Buenos Aires), señaló que fue dictada con posterioridad a los hechos que se estaban juzgando en este proceso, lo cual impedía aplicar la figura de la reincidencia.
Qué sostuvo la defensa
El defensor público oficial Jorge Perano prestó su total conformidad a los términos del juicio abreviado y a los puntos expuestos por el fiscal, tanto en la calificación como en el monto de la pena solicitada.
El delincuente, Castellanos, ratificó el acuerdo.
Condena en Córdoba
La jueza Giordano valoró la confesión del imputado y las pruebas recolectadas y condenó a Castellanos a seis meses de prisión.
La magistrada compartió los argumentos de la acusación y remarcó que la materialidad de los hechos quedó acreditada por las pruebas.
Giordano argumentó que se configuró el encubrimiento debido a que Castellanos poseía -con pleno conocimiento y dolo directo- documentación falsa para intentar legitimar la tenencia y circulación de un vehículo de procedencia ilícita, obstaculizando de ese modo el accionar de la Justicia.
Del mismo modo, señaló que la adulteración se consumó de forma instantánea al comprobarse que se adicionó la letra “D” sobre las patentes para ocultar la verdadera identidad del rodado que utilizaba.
Finalmente, al constatar que el tiempo que Castellanos permaneció privado de su libertad cumplía holgadamente de manera efectiva con la penalidad establecida de seis meses, la jueza tuvo por compurgada la pena y ordenó su inmediata libertad.
Foto: Imagen ilustrativa. (Pexels.com/Anamitra Dasgupta)


