Un informe comparó cuánto pagan hogares, comercios, industrias y productores agropecuarios en esas jurisdicciones.
Un informe de Inteligencia Colaborativa para el Desarrollo (ICD) comparó cuánto pagan hogares, comercios, industrias y productores agropecuarios en la ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza y estableció fuertes diferencias en la composición de los impuestos provinciales.
Un informe comparó cuánto pagan hogares, comercios, industrias y productores agropecuarios en esas jurisdicciones.La asociación civil ICD presentó el informe N° 1 de Monitoreo Fiscal Subnacional, que compara la carga fiscal efectiva que enfrentan hogares, comercios, industrias y productores agropecuarios en esas jurisdicciones.
La comparación
La ICD trabajó con una metodología de “tipos ideales”: construyó cuatro perfiles representativos de contribuyentes de escala media — una familia tipo, un comercio minorista, una industria metalmecánica y una chacra agrícola de 200 hectáreas — y estimó cuánto debería pagar cada uno según la jurisdicción en la que se encuentre radicado.
El estudio consideró los principales tributos provinciales que inciden sobre esos casos: Ingresos Brutos, Inmobiliario urbano y rural, Automotor y Sellos. En esta primera etapa no se incluyeron impuestos nacionales ni tasas municipales, con el objetivo de aislar y comparar el peso específico de la estructura fiscal provincial.
Uno de los principales hallazgos del informe surge en la provincia de Buenos Aires, donde el perfil agropecuario registra una carga fiscal especialmente elevada. Según el relevamiento, una chacra de escala media puede enfrentar una carga fiscal total cercana al 13,10% de sus ingresos anuales, impulsada principalmente por el Impuesto Inmobiliario Rural, que puede representar alrededor del 11,54% del ingreso anual. Esto ubica a Buenos Aires muy por encima del resto de las provincias analizadas para este tipo de contribuyente.

“El caso bonaerense muestra con claridad que la presión fiscal no se explica solamente por las alícuotas. En muchos casos, el monto que termina pagando un contribuyente depende de valuaciones fiscales, coeficientes, tramos y reglas administrativas difíciles de anticipar. Eso vuelve al sistema menos transparente y más imprevisible, especialmente para los productores agropecuarios”, afirmó Juan Manuel Pérez Naufel, director ejecutivo de ICD.
En Buenos Aires, pequeños cambios en la valuación fiscal pueden llevar a un productor pase de un tramo a otro y enfrentar aumentos significativos en el monto final a pagar. Por eso, el estudio no solo compara cuánto se paga, sino también cómo se construye esa carga fiscal en cada jurisdicción.
En el resto de las provincias también aparecen diferencias relevantes. En Caba, el ABL/Inmobiliario adquiere mayor peso relativo para los hogares que en otras jurisdicciones, mientras que en los perfiles comercial e industrial el componente dominante vuelve a ser Ingresos Brutos.
El caso de Córdoba
En Córdoba, la carga fiscal total se ubica en niveles similares a los de otras jurisdicciones para varios perfiles, aunque el informe destaca el impacto de mecanismos de cálculo como el Coeficiente de Equidad Inmobiliario y la actualización de valuaciones, que pueden afectar la previsibilidad para el contribuyente.
“En Santa Fe y Córdoba, como IIBB/Inmobiliario aparecen muy bajos o en cero si la estimación cuenta con exenciones, terminan siendo más representativos el impuesto Automotor y los Sellos”, se indicó en el reporte.

Santa Fe
El estudio advirtió dificultades para estimar en Santa Fe algunos componentes del Impuesto Inmobiliario, especialmente por la “complejidad y antigüedad” de ciertos criterios de valuación. Aun así, la provincia muestra “cargas relevantes” en los perfiles comercial e industrial, donde Ingresos Brutos aparece como el tributo de mayor incidencia.
Mendoza
En esta provincia, en cambio, se observa la principal excepción de la muestra: la carga fiscal total aparece “considerablemente menor” en varios de los perfiles analizados. En el caso agropecuario, a diferencia de Buenos Aires, el componente provincial de mayor peso no es el Inmobiliario Rural sino Ingresos Brutos, con una incidencia sensiblemente más baja.
“El objetivo de este monitoreo es aportar evidencia concreta para discutir el federalismo fiscal con datos comparables. Muchas veces se habla de impuestos provinciales de manera aislada, pero el contribuyente enfrenta un paquete completo: Ingresos Brutos, Inmobiliario, Automotor, Sellos y distintas reglas de cálculo. Mirar todo junto permite entender mejor el esfuerzo económico real”, agregó Pérez Naufel.
Conclusiones
El relevamiento mostró que, para contribuyentes de escala media, “la carga fiscal total anual tiende a ser similar en cuatro de las cinco jurisdicciones analizadas, aunque cambia de manera importante la composición de los impuestos”.
“En esta primera medición, Mendoza se destaca como la principal excepción, con una carga total considerablemente menor”, se añadió.
El reporte también señala que el peso de los tributos no depende solo de las alícuotas nominales, sino de una combinación de valuaciones fiscales, tablas oficiales, coeficientes, tramos, mínimos y exenciones, que vuelven al sistema más complejo y menos previsible para los contribuyentes.
Foto: Prensa.cba.gov.ar


